FIRMAR es colocar el sello personal al término de un escrito. Al firmar dejamos abierta nuestra personalidad a los demás. Firmando abreviamos la biografía, resumiendo nuestras características personales, confirmando lo aparecido a lo largo del manuscrito. (Opinión mayoritaria).
Para algunos pocos grafólogos la firma es la manifestación de lo que querríamos ser o de cómo queremos que nos vean los demás, mientras que para la mayoría la firma supone la huella dactilar de la psicología personal. Por mi experiencia pienso que el texto de la firma confirma o desmiente las opiniones del punto anterior, a la vez que matiza las motivaciones y circunstancias familiares, profesionales y sociales en general; pero donde hay que hacer hincapié e investigar más en la rúbrica. En una sociedad desarrollada donde cada vez menos se emplea el texto manuscrito y solo queda, de nuestro puño y letra, la firma , bueno es que dediquemos especial atención a este apartado (el más demandado según los emilios, o emails, de los navegantes).
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La Rúbrica |
Colocación de la firma con respecto al cuerpo del documento :
Hemos observado la importancia de los márgenes del documento según el papel sobre el que se escribe. Pues bien, dentro de la firma es importante fijarnos en los márgenes que, así mismo, mantiene con respecto al cuerpo del documento.
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Sin firma |
En un manuscrito con general ausencia de puntuaciones nos indica que estamos frente a una persona descuidada, desordenada y nada o poco detallista. La carencia de firma suele corresponder a cartas en las que el autor no se vincula con lo que expresa. |
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Firma centrada a distancia normal. | Esta es la firma normal. No nos revela nada especial que no se halla visto en el documento. Las deducciones especiales deberemos efectuarlas según la forma, composición, dimensión y rúbrica. |
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Centrada y alejada | Afán de guardar las distancias. |
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A la derecha y alejada | Personalidad asocial. Compruébese que el manuscrito existen también estos rasgos. Por el contrario, si abundan los signos de prudencia y meticulosidad con altas dosis de efectividad y buena visión espacial, podremos estar ante el supuesto de una persona que deja amplio espacio entre el documento y la firma para poder incluir cualquier nota u observación posterior. |
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A la derecha y distanciada normalmente. | Personalidad sincera y de normal sociabilidad. Espontaneidad. |
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A la derecha y seguida del texto |
Personalidad que se implica muy sinceramente con los demás. Gran cordialidad, espontaneidad y sociabilidad. |
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A la izquierda y alejada | Clasismo. Propio de personas con orgullo social, muy vinculadas a su cuna y que no se implican en ayudar. |
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A la izquierda y a distancia normal del cuerpo o texto del documento. | Término medio entre el anterior y el siguiente. Si la inclinación de la firma es ascendente y la grafía del documento es normal, sin características de egocentrismo ni prudencia, estaremos ante una personalidad con deseos de romper vínculos con su casa natal. Este tipo se da en personas jóvenes. Si la firma es descendente existe sumisión obligada. |
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A la izquierda y muy cerca del texto. | Conservadurismo y recelo social. |
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Invadiendo el texto y a la derecha | Agresividad, desconsideración y ofuscación. |
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Doble firma | Esquizofrenia. |
No es frecuente mantener la misma composición de la firma. Al principio, cuando plasmamos nuestras primeras firmas con un poco de personalidad, generalmente en nuestro primer D.N.I., no descuidamos ni el nombre ni los apellidos. Posteriormente suprimimos el segundo apellido y comenzamos a dar estructura firme a lo que será nuestra firma. En unos casos se abrevian los nombres, en otros el apellido y en el resto se hacen garabatos. Aquí debemos distinguir el garabato de los obligados a hacerlo, como los notarios o profesiones afines, del garabato de otros tipos de profesionales. La firma del notario, por ejemplo, es un símbolo rebuscado y obligado para dificultar su imitación. El garabato del profesional que no suponga aseguramiento frente a posible fraude mercantil o judicial, tiene su propia explicación, como es el caso de los artistas y de mentes muy fecundas.
| Solo el nombre : | Persona vinculada al ámbito familiar. Con grafía de documento dextrógira y ascendente: Autodidacta. | |
| Nombre y apellido : | Correcta situación familiar y social. | |
| Inicial de nombre y apellido : | Proyección profesional. | |
| Solo iniciales : | Capacidad de síntesis . Vanidad Si estas iniciales son muy grandes : Egoísmo absorbente. Si la rúbrica es ampulosa y de amplio trazado : Oportunismo . | |
| Con el 2º apellido : | Especial estimación por la rama materna ( válido solo en países donde se usa el segundo apellido) | |
| Sin rúbrica : | Perfecta auto estimación. No depende de envolturas ni aditamentos para darse a conocer. Sobre equilibrio. Efectividad. (En la cultura germana es frecuente no rubricar las firmas, por su educación escolar.) | |
| Con otras iniciales distintas : | Cuando aparecen iniciales que no corresponden con el nombre de la persona, caso de títulos o de empresas u organismos, hay que separar la firma en sí, la que corresponde con el sujeto, a la posición de esas iniciales circunstanciales : Si están antes del nombre : La persona siente su valer a lo que representan esas iniciales. Si se colocan después de su nombre : El sujeto advierte de la dependencia de esa organización para con él. | |
| Solo garabato o dibujo : | Prescindiendo de las obligadas : Fecundidad de ideas. Creatividad artística. Con grafías infantiles : Nula o escasa madurez. Si hay más de un dibujo o garabato: Consultar con psicólogo. |
La dimensión de la firma rara vez se corresponde con la grafía del manuscrito. Verifica en este apartado lo que significan las posibles variaciones. Las comparaciones están relacionadas con las mismas zonas, esto es, hampas, zona media y jambas de la firma con sus respectivas en el manuscrito.
| Según altura : |
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| Según anchura: |
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| Con respecto a la rúbrica : |
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| Legibilidad : |
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| Dirección : |
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| Variaciones: |
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Hasta aquí todo lo expuesto corresponde a una síntesis de los conocimientos más elementales de la Grafología, sin ninguna aportación personal. En esta sección, sin embargo, quiero poner al alcance de todos un resumen de lo que llevo observado sobre las rúbricas.
Cuando escribimos un texto estamos implicitando gran parte de nuestras características personales: En el cuerpo general de una carta comprobamos que se cumplen de un 85 a un 90 % de los matices grafotécnicos transcritos en las páginas anteriores de esta web, siempre con la precaución de contrastar todos los elementos de ese texto. A mi entender, a través del cuerpo principal de un texto demostramos nuestro "YO" , esto es, tal y como nos sentimos, nos vemos y a lo que aspiramos, con escasa información del subconsciente circunstancial, de los temores y fobias, de lo que nos marca en esa etapa de nuestra vida y de lo que nos ha incidido de manera especial en nuestro carácter y comportamiento. Por otra parte, mediante La Firma proyectamos nuestro ego ante el exterior. Por resumirlo de algún modo, es como si con el texto o cuerpo principal decimos como somos, mientras que con la firma decimos como queremos que nos vean los demás. Dentro de la firma existe un trazo muy especial, algo a lo que he dedicado muchos años de estudio e investigación, contrastando lo poco que existe sobre esto en libros de texto con mi experiencia a tenor de los análisis efectuados y la observación de las firmas de personas de mi entorno ( gracias de nuevo a la familia, amigos y compañeros de trabajo); este rasgo es, claro está, LA RÚBRICA.
¿Qué pasa con la Rúbrica?
La Rúbrica supone el gesto menos pensado de todos los que realizamos cuando escribimos. Es el trazo menos consciente y más ágil de nuestra escritura, salvo que alguien lo haga con plena voluntad para corregir algún matiz particular de su personalidad ( grafoterapia) o como demostración de una peculariedad de su profesión ( caso frecuente en los artistas). Y aún en estos supuestos, si cuidamos de ampliar suficientemente el trazo, veremos la correspondencia entre las explicaciones gráficas que detallo más adelante con su análisis. (Aprovecho la ocasión para agradecer profundamente al inventor del scanner su aportación al mundo grafológico. Donde estén este aparato y los programas gráficos del PC que se quite la mejor lupa).
Mediante la rúbrica estamos plasmando nuestras circunstancias personales más marcadas, todo aquello que pasó por nuestra vida y quedó grabado en el inconsciente. Este trazo es la abstracción de aquellos dibujos que hacíamos en nuestra más tierna infancia, cuando empezábamos a garabatear. De aquellos dibujos en los que a una casa le colocábamos una chimenea, con sus puertas, ventanas, tejas y en el exterior uno o dos árboles, el cielo, las nubes, el sol, o la luna, y algún que otro animalillo y hasta una verja.....con algún familiar o amigo, hemos pasado a resumirlo en una línea (o más) de trazado más o menos confuso, pero muy útil y demostrativo.
¿Y los que no rubrican?
Felices ellos que se sienten a gusto consigo mismos. Normal en la cultura y enseñanza sajonas porque así les han educado en la escritura; sin pretenderlo, han conseguido que los germanos tengan su propio orgullo ( aunque por otra parte sean menos conscientes de sus errores porque les han educado a quererse y a no analizar críticamente sus hechos).
Como vengo recalcando, no hay que fijarse exclusivamente en el significado de cada trazado, llámese firma, rúbrica, gesto, bucle, dimensión, forma... o cualesquiera otra de la que se sirve el grafólogo para establecer las características de la personalidad. Es preciso atender al conjunto de la grafía. Pero existen unos rasgos gráficos que son determinantes a la hora de verificar las generalidades observadas o cuando se nos plantean dudas por la escasez de elementos útiles. Estos rasgos quedan perfectamente presentados en las rúbricas.
Nos podemos encontrar con un texto curvilíneo y una firma angulosa ¿A qué debemos atenernos frente a esta disparidad de bondad frente a la dureza? Lo mismo nos puede ocurrir con texto depresivo y firma optimista...,etc. Entonces tenemos un elemento de gran ayuda : La Rúbrica y sus especiales trazos.
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EJEMPLOS DE RÚBRICAS |
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GESTOS PARTICULARES EN LAS RÚBRICAS
La tabla siguiente es un esquema explicativo de los diferentes trazos o gestos gráficos que podemos encontrar en la formación de las rúbricas. Hay rúbricas que están compuestas de varios de estos trazos, además de las líneas rectas y curvas.
Como elementos comunes están las líneas rectas o curvas:
Rectas : Significan continuidad, rapidez de ideas y reafirmación del área donde se ubiquen. Si la recta es de escape ( concluye perdiendo nitidez, como la punta de una aguja de coser ), significa impaciencia en esa zona.
Curvas amplias : Indican suavidad, conformismo en esa zona . Ambición, si son cóncavas; depresión, si convexas.
Deténgase, amigo navegante, en ampliar convenientemente la rúbrica objeto de su estudio o comparación. Es importante analizar detenidamente la zona donde se encuentran los trazos que tiene debajo, como ejemplo, así como la dirección de los mismos, caso de los puntiagudos con inclinación.
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Zonas referidas : |
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Espiritualidad-Imaginación-Idealización
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