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Descripción
He aquí una planta en la que se reúnen por un lado Boissier, que la
describió; por otro sierra Bermeja, donde se cría y, entre ellos Haenseler,
que fue su descubridor, razón por la que el suizo la bautizó como homenaje
al boticario.
En principio Boissier la consideró Centaurea acaulis, y así lo indicó
en su relato de viaje, pero más tarde la existencia de algunos caracteres lo
indujeron a establecer la nueva especie. La cabezuela es de un vivo color
amarillo; pero la clave de la identificación está en su carácter acaule, es
decir, no tiene tallo o lo tiene cortísimo, y éste emerge de una roseta de
hojas profundamente divididas, hasta alcanzar el nervio medio.
Recientemente se ha encontrado en las calizas, con características
diferenciales por vivir en un sustrato diferente, y se ha descrito con el
nombre de eppaposa. Se localiza en el camino que sube desde Alcaucín a el
Alcázar, en altitudes cercanas a los 1.500 metros. |