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Descripción
Como indica su nombre vulgar, esta bonita planta se cría exclusivamente en
los arenales marítimos de toda la Península ibérica. Especie de hasta
sesenta centímetros de altura; hojas brillantes y de suave tacto, de color
verde blanquecino, de hasta diez centímetros las de la base, acorazonadas, o
truncadas, con dientes espinosos salientes. La inflorescencia es azulada,
con numerosos capítulos globosos, de hasta 3 centímetros de diámetro y
brácteas con uno a tres dientes anchos y espinosos.
Andrés Laguna indicó que la raíz del eringio marino es indicado para
arrancar los humores gruesos del pecho, como nuestra regaliza vulgar, y aun
con mayor eficacia, por ser más caliente y desecativa.
Font Quer señala que la raíz del cardo de mar posee saponina y por tanto
virtudes diuréticas; y añade que se recomienda su empleo contra la
hidropesía, los edemas de las extremidades inferiores, las arenillas,
etcétera.
En Europa falta en Islandia y los países entre Austria y Finlandia.
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