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Descripción
Existen compuestas como los cardos, alcachofas, azulejos, albarines,
alcauciles etc., con flores periféricas algo mayores que las del interior
que constituyen una corona radial muy vistosa.
El abadejo es una hierba vivaz, asperísima y punzante, que puede alcanzar
tres palmos de altura, de color verde pálido, con abundantes hojas, más
grandes en la base que en la sumidad de la planta. La cabezuela es esférica,
y carece de lígulas, lo que le hace diferente a la subfamilia de las
margaritas. Es blanca hasta que en la floración alcanza su color azulado al
abrirse los tubitos estrechos de 1,5 centímetros de longitud.
Las hojas tienen un sabor herbáceo no desagradable, los frutos contienen
equinopsina, un alcaloide tóxico que actúa como la estrictina y la brucina.
Don Modesto Laza indicó que se usó como sudorífico, aunque Font Quer
recomienda no hacer uso de esta planta hasta que se conozcan con detalle sus
facultades curativas |