 |
Descripción
El nombre genérico de esta planta, que crece entre el nivel del mar y los
600 metros de altitud, proviene del latin lavo, por haberse
utilizado algunas de estas especies para lavar o purificar los baños. El
específico alude al borde de sus hojas; y el vulgar parece cuadrarle bien,
pues es planta frecuente en el norte de Africa.
Arbusto de un metro de altura, con densa vellosidad gris; hojas de hasta
tres centímetros y medio de largo, de forma de hierro de lanza o
simplemente lineares, de margen enrollado, gris verdoso por el haz y con
tomento gris por el envés. La espiga alcanza cinco centímetros de largo y
la corola, de color purpúreo oscuro, cinco milímetros.
Las virtudes medicinales de esta planta son similares a las de su
congéneres (lavar heridas o limpiar llagas, entre otros); y también sus
diferentes usos, principalmente en perfumería. |