LA AZUCENA: CUIDADOS

 

 

La azucena (lilium candidum) es una planta bulbosa. Pertenece a la familia de las Liliaceae y se utiliza tanto para cultivo en jardín como para flor cortada.

Para los poetas griegos, el lirio era símbolo de ternura. Representa lo puro, el amor virginal en el mundo cristiano. Por ello, es una de las flores más demandadas en San Valentín.

La azucena es originaria de Asia Menor. Durante la Edad Media fue cultivada en los jardines de los Monasterios. También se usó y se sigue usando como elemento decorativo en las iglesias.

Esta planta presenta una amplia variedad de colores y flores. Éstas últimas pueden ser de tres tipos:

Cultivo.

La azucena requiere un suelo que desagüe fácilmente, tierra rica en calcio (ph 7). Agradece la presencia de luz, pero su ubicación en un lugar en el que reciba directamente la luz del sol puede ser perjudicial.
Esta planta se puede plantar tanto en otoño como en primavera. Su florecimiento periódico, durante varios años, hacen de ella una especie apropiada para cultivar en arrietes de plantas vivaces. Los bulbos de esta planta se han de introducir en agujeros de 2,5 cm. Debemos dejar entre bulbo y bulbo un espacio de 8 cm. Es conveniente que utilicemos estiércol vegetal o turba como fertilizante. En suelos arenosos ligeros, esta materia orgánica ayuda a conservar la humedad, mientras que en suelos pesados, la arcilla mejora el drenaje y reduce el riesgo de descomposición.

Acostumbra a florecer durante los meses de julio y agosto. Su altura oscila alrededor de los 100 cm. En cada uno de sus tallos pueden florecer entre 10 y 20 flores. Éstas se usan en la elaboración de perfumes. Esta variedad de planta es muy sensible al ataque de áfidos y botritis.

Azucena como flor cortada.
Por sus vivos colores, esta flor se usa como flor cortada para decorar los hogares. Cuando compramos o nos regalan un ramo de azucenas debemos dejarlo en su funda durante unas horas, hasta que las azucenas hayan recuperado su frescura y solidez. Se desaconseja el uso de alimento para flores cortadas ya que, no sólo no mejora la floración sino que incluso puede causar el amarillamiento prematuro de las hojas. La flor es sensible al etileno. Por lo tanto, debemos evitar el contacto con la fruta en maduración, los gases de escape y el humo del tabaco. Su temperatura óptima de almacenamiento y transporte es de 2 a 5ºC. Las azucenas son sumamente decorativas. Pero el polen puede producir fastidiosas manchas en la ropa. En ese caso es aconsejable tender la ropa al sol y viento y quitar la mancha con un cepillo seco o con ayuda de cinta adhesiva. ¡No moje la ropa!